¡¡Buenos días!!
Tras unos meses de sequía en lo que a reseñas literarias se refiere, hoy vuelvo a la carga con el primer libro que he leído en este año: "Africanus, el hijo del cónsul" de Santiago Posteguillo.
A finales del siglo III a. C., Roma se encontraba al borde de la destrucción total, a punto de ser aniquilada por los ejércitos cartagineses al mando de uno de los mejores estrategas militares de todos los tiempos: Aníbal. Su alianza con Filipo V de Macedonia, que pretendía la niquilación de Roma como Estado y el reparto del mundo conocido entre las potencias de Cartago y Macedonia, constituía una fuerza imparable que, de haber conseguido sus objetivos, habrñía determinado para siempre el devenir de Occidente. Pero el azar y la fortuna intervinieron para que las cosas fueran de otro modo. Pocos años antes del estallido del más cruento conflicto bélico que se hubiera vivida en Roma, nació un niño que estaba destinado a cambiar el curso de la historia; Publio Cornelio Escipión.
No os resultará a ninguno sorprendente el que os diga en esta reseña que el libro me ha encantado, ya que al menos en mi caso, no he leído hasta el momento ninguna reseña negativa de esta novela. Africanus (abreviando) constituye el primer tomo de una trilogía que ha tenido una muy buena acogida entre los amantes de la novela histórica, y ciertamente no me extraña ya que muchos son los aspectos positivos de esta novela.


